EL DERECHO A LA SALUD

Luego de su participación en el Congreso Nacional de Mutuales de Salud, el reconocido jurista Miguel Ángel Ciuro Caldani dialogó con Buenas & Sanas sobre los grandes desafíos que enfrenta hoy el sistema de salud en nuestro país. Repasamos aquí sus principales conceptos.

En su intervención en el panel sobre la problemática de la judicialización y su impacto en los servicios de salud, llevado a cabo en el marco del último Congreso Nacional de Mutuales de Salud, el Dr. Ciuro Caldani anticipaba que el Derecho se encuentra actualmente frente a una gran laguna, producto del cambio que se ha producido en la noción de Salud. En efecto, para el jurista, la noción de Salud “se ha revolucionado en las últimas décadas, en gran medida, por el alto techo que le puso la Organización Mundial de la Salud, al hablar de mayor bienestar físico, psíquico, mental y social, cuando antes estaba limitada a lo físico”.

Pero sucede que esta gran revolución en la idea de Salud está acompañada por otra gran revolución, esta vez, en la idea de Derecho: “Este tiempo ha sido considerado el tiempo de los derechos. Así lo señaló el filósofo Norberto Bobbio. Cada vez tenemos más derechos y, claro, es muy difícil realizarlos. Una cosa es escribirlos y otra cosa es realizarlos”. Por ello, el Dr. Ciuro Caldani sostiene que nos encontramos ante el gran desafío de que el derecho a la salud “sea el motor de algo mucho más pleno y equilibrado que llamamos ´derecho de la salud´, es decir, una rama del Derecho nueva que integre el Derecho a la Salud, de uno y de muchos; y el deber de prestar salud”.

Según Ciuro Caldani, el último responsable de los derechos humanos siempre es -por sobre cualquier particular- el Estado. El interrogante que surge entonces es: ¿en qué medida uno puede reclamarle al Estado? “Ahí aparece otro problema, que es el problema de los derechos; y los medios y el derecho; y los derechos humanos y el capitalismo y la economía. Porque claro, los derechos humanos entran en conflicto con la economía”.

“Se necesita un nuevo enfoque (el Derecho de la Salud) que se moviliza por el derecho a la salud, pero es mucho más que el derecho a la salud. Y creo que para esto hay que tener una comprensión amplia del Derecho, una comprensión que no se limite a las normas, ya que en las normas se pueden escribir cosas que dejen a las personas sin ningún derecho a la salud o lleven a la crisis a los prestadores de salud, porque en el papel se puede escribir lo que usted quiera, pero el problema no es escribir en el papel, el problema es realizar en la vida, comprender los problemas reales de la vida, comprender los valores que están en juego y entonces de manera integrada tratar de resolver el problema y desarrollar una correcta estrategia jurídica de Salud”, afirma.

En este sentido, uno de los problemas más serios que observa el Dr. Ciuro Caldani es el de la medicalización de la vida: “En este tiempo se ha desarrollado la idea de que toda la vida es un problema médico y que los médicos tienen que dar solución a todos los problemas de la vida. Obviamente es una ilusión, pero que vive movilizando la vida de las personas. Las personas esperamos que siempre la medicina nos resuelva los problemas, problemas que muchas veces no tienen solución, porque la medicalización lleva al imposible. Entonces, me parece que allí hay que ver por qué se medicaliza la vida. Y uno de los motivos, voy a decir una cosa dura, es la sociedad de consumo, porque se promueve el consumo del medicamento, se promueve el consumo de los medios de salud, porque hay que venderlos”.

 

CUESTIÓN DE DERECHO

“Todas las personas tenemos derecho, en principio, a la mejor salud posible, no al mejor lujo, no al hotel, sino al servicio médico, pero no necesariamente lo tiene que pagar alguien que no lo pudo prever, tal vez lo tenga que pagar el Estado que es el último responsable de la vida y la dignidad de las personas. ¿En qué medida? Habría que discutirlo. Y entonces, claro, la respuesta tiene que ser una respuesta posible. Y luego aparece la apelación a la justicia, cuando la gente se considera víctima de una injusticia con razón va a los jueces, pero claro, aparece un problema muy grande porque coloca a los jueces frente a cosas que no conocen. Por ello hay que cambiar el sistema normativo y hay que apoyar a los jueces para que sepan lo que no saben, una manera son los comités de bioderecho, que apoyen a los jueces con soluciones bien informadas. ¿Y qué es un comité de bioderecho? Es un comité interdisciplinario que tiene que tener el tribunal para asesorar al juez, no es una persona que solo sabe derecho enfrentado al poder de la medicina, porque siempre va a ceder”, explica Ciuro Caldani.

Con respecto al papel de las mutuales de salud en este contexto, Ciuro Caldani considera que “hay valores en juego… el valor de la utilidad, el valor del comercio va devorando toda la cultura de nuestro tiempo. Y el comercio y la utilidad no son muy compatibles con el mutualismo. Me parece que en la Argentina en lugar de avanzar no sé si no hemos retrocedido en materia de conciencia de las mutuales. Me parece que la sociedad está un poco confundida y está confundida también por efecto de las normas, porque cuando uno mete todo en el mismo saco la gente cree que todo lo que está en el saco es igual, y no sabemos que es igual, yo creo que no es igual. No es lo mismo una entidad de lucro que una mutual”.

Al consultarle si fallan las normas, las conductas o los valores (los tres grandes elementos que integran el Mundo Jurídico para la Teoría Trialista), Ciuro Caldani continúa: “las normas han crecido mucho afortunadamente, pero hay normas que tal vez no están suficientemente perfiladas y en la realidad se ha generado temor. Y cuando la gente teme, busca que alguien la proteja y busca que los jueces resuelvan lo que deberían resolver los médicos. Luego, el sistema económico vive incitando al consumo y la gente quiere tener una medicina de la que llega a pensar que es la mejor, aunque no lo sea. Si el juez se lo concede, hay que entender que a esa persona se le otorgan recursos que no tendrán otras personas que podrían precisar más el servicio, porque los recursos siempre son limitados”. Y por último, concluye: “les parecerá extraño, pero yo creo que la vida es una empresa de todos nosotros y por eso todos nosotros debemos ser solidarios, pero no en cualquier medida. Yo creo que la especie humana, como cosa tan extraña que hay en el universo es un emprendimiento colectivo. En un planeta que es una piedrita pequeñita, de un sistema solar pequeñito, de una galaxia pequeñita, en un universo infinito vive una especie muy rara, de la cual no sabemos que tenga réplica en ningún otro lado y por eso creo que esa vida es una empresa colectiva”